Luz y optimismo frente a la crisis
Veinticinco ediciones avalan a Pontus
Veteris como referente de la moda gallega
Cinturas y
hombros muy marcados, escotes asimétricos, voluptuosidad, movimiento,
mucha luz y colores fuertes. La moda opta por una combinación estética
ligada a un claro compromiso ético: lanzar un mensaje de optimismo y de
confianza en el futuro y la pasarela Pontus Veteris se sumó ayer a esta
apuesta. Florentino, "siempreesviernes", Montoto, Miguel de Luna y
Araújo Piel presentaron ayer en el recinto ferial de A Xunqueira sus
propuestas para la temporada otoño-invierno. Una colecciones que hablan
de hombres y mujeres urbanitas, chics y amantes de la calidad.
B.M. - PONTEVEDRA Los colores vivos, la añoranza por épocas felices (la "movida" de
los 80), las asimetrías y la materia prima de calidad fueron el común
denominador de la XXV pasarela Pontus Veteris, que ayer convirtió al
recinto ferial de A Xunqueira en el epicentro de la moda gallega. Tres
mil espectadores siguieron en directo el desfile.
Una luna llena de
ilusión, una tierra a sus pies y un firmamento estrellado sirvieron de
marco para la presentación de las colecciones para el otoño-invierno de
cinco diseñadores gallegos: Florentino (moda hombre), Montoto (punto),
Araújo (piel) y "siempreesviernes" y Miguel de Luna (mujer). Unas
propuestas "optimistas" para un hombre que se atreve con todo (cuadros,
prendas superpuestas, panas, térmicos....) y que recupera el chaleco
como seña de identidad y para unas mujeres urbanitas, elegantes, muy
femeninas y al mismo tiempo con carácter y decididas que no tienen miedo
a marcar cintura, lucir escotes imposibles o llenar su vestuario de
luz.
La falta de complejos de unos y otras llevó a los diseñadores a
hacer un guiño al glam rock y al punk, pero también a las divas del cine
o la sofisticación de la moda "vintage".
En sus "bodas de plata",
Pontus Veteris cerró un ciclo, escenificado por la presencia de la "top"
María Reyes, la primera famosa que se subió a la pasarela pontevedresa.
Corría el mes de octubre de 1997. Su reto es ahora: Seimoga.
Fuente:
Faro de Vigo